La masacre de Las Vegas, en el corazón obrero de Gasteiz
El 25 de agosto de 1979 un Policía Nacional asesinaba a Justo López de Zubiria, encargado del Bar Las Vegas en el barrio gasteiztarra de Zaramaga y a Félix Minguela, cliente del mismo. “Hemos sufrido una total incomprensión y soledad”, denuncia el hijo del encargado, José López, que recibió el primer homenaje 37 años después de la tragedia.
Era el 25 de agosto del año 1979. En una Gasteiz que no levantaba cabeza tras la masacre perpetrada por la policía española el 3 de marzo tres años antes, la ciudad amanecía con un nuevo asesinato por parte de un miembro de las fuerzas de seguridad del Estado español. A primera hora de aquel día, Antonio Macías Benítez, agente de la Policía Nacional, entraba en el Bar Las Vegas situado muy cerca de la iglesía del 3 de Marzo, en el barrio de Zaramaga y al que una multitud de trabajadores solía acudir a desayunar.
Un agente de paisano, con evidentes síntomas de embriaguez -según apuntaron diferentes medios y testigos hace 39 años- pedía un whisky. Nada más bebérselo, comenzaba una fuerte discusión con otros clientes del establecimiento, que se encontraban desayunando. El encargado del bar, Justo López de Zubiria, le expulsó del local. El agente, sin embargo, regresó en busca de una nueva consumición, aunque esta vez el camarero no le sirvió ninguna bebida alcohólica.
Después de amenazar a varios de los trabajadores del establecimiento, salió del mismo y se montó en un taxi. Parecía que todo se quedaría en una mala anécdota, pero no fue así. Fue hasta su casa, pero para hacerse con la pistola reglamentaria. Más tarde, volvió al local y disparó dos tiros mortales al encargado, Justo López de Zubiria. En el tiroteo, Félix Minguela, amigo de López de Zubiria que también se encontraba en el Bar Las Vegas, también fue asesinado al ser alcanzado por una bala al intentar detener al homicida, que se declaró responsable de los hechos esa misma tarde.
Incomprensión y soledad
A pesar de la tragedia, la familia tardó 37 años en ser reconocida como víctima de las fuerzas de seguridad. El Ayuntamiento de Gasteiz, les recibió en el consistorio donde José Manuel López, hijo del fallecido, criticó la actitud de otras instituciones que “tuvieron la oportunidad de hacerlo y nunca lo hicieron”. “Por no pertenecer a ningún partido ni ninguna asociación ni tener detrás quien nos apoye, hemos vivido muchos años en total incomprensión y soledad por no ser nadie más que ciudadanos castigados por un enfrentamiento”, apuntó en un acto al que no acudió el PP.
“Hemos sufrido una total incomprensión y soledad”, denuncia el hijo.
La fatídica historia de la familia López de Zubiria no se limitó al Bar Las Vegas. El hermano de José e hijo de Justo sufrió el fatal golpe de una pelota de goma en la cabeza, lo que le rompió todo el cráneo y provocó que perdiese un ojo. Esta fatalidad y la falta de su padre Justo hicieron que su vida terminase demasiado pronto como consecuencia de tanto sin sentido.

Periódico ABC: 26.08.1979
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