A una madre de Camerún…
Una casualidad quiso que llegara a mis manos un extracto, sin fecha conocida, de una carta que una madre anónima de Camerún dirige a su hijo desaparecido. Y con tu permiso, madre desconocida, voy a compartir tu desgarradora carta por la desaparición de tu hijo, con quienes estén escuchando esta “escotilla”.
“Carta de una madre a su hijo desaparecido”
¿Dónde estás tú, mi pequeño? Me gustaría decirte buenos días o buenas noches, pero ¿cómo saber si es de día o de noche allá donde estés? Pensaba que bromeabas cuando me decías que te irías lejos de esta miseria. Pensaba que bromeabas cuando decías que me ibas a comprar un coche cuando estuvieras en el país de los blancos. Y ahora hace un año y seis meses que te has ido. 548 días desde que tu sonrisa desapareció. Demasiado para mí.
Ayer supe por televisión que varios jóvenes negros como tú, fuertes como tú, inteligentes como tú han muerto en Libia. ¿Estabas tú entre ellos? ¿Estás entre los otros? ¿Dónde estás, hijo mío? ¿Tienes frío? ¿Tienes hambre? ¿Dónde estás? ¿Formas parte de la lista de jóvenes africanos que caen cada día al mar?
Madre desconocida de Camerún, no encuentro palabras para expresar los sentimientos de todo tipo que se agolpaban en mi interior a medida que leía tu carta: culpabilidad, empatía, indignación, vergüenza y sobre todo la reafirmación en la necesidad de colaborar socialmente para que estas tragedias humanas acaben para siempre.
A ti madre desconocida de Camerún tengo que decirte que con nuestra ignorancia nuestro silencio e interesada complicidad hemos permitido el continuo expolio de Occidente a tu país y a otras naciones africanas. Y que en ello continuamos.
Porque, madre desconocida de Camerún, tengo que decirte que, en esta parte del mundo donde yo nací, en el llamado por tu hijo ”el país de los blancos” la mayoría de las gentes que lo habitan solo sueñan con tener y tener, consumir vorazmente, acumular y acumular cosas y vivir una vida caprichosa persiguiendo una felicidad efímera y engañosa que hipoteca y esclaviza sus vidas.
Y tú, madre desconocida de Camerún, te preguntarás ¿Porqué en mi bello y rico país la miseria, la violencia y la falta de expectativas obliga a sus jóvenes a cruzar los mares en busca de un futuro?
Permite, madre desconocida de Camerún, que te diga que, para que en los viejos y decadentes países de los blancos reinara y aún se mantengan el despilfarro y la sinrazón, fue necesario que, durante siglos, diferentes gobiernos europeos colonizaran a países de tu rico continente. No dudaron en utilizar la guerra, la crueldad, y los saqueos… Y reforzaron su poder estableciendo regímenes de esclavitud y dominación con el único objetivo de apoderarse de vuestros recursos naturales económicos y energéticos. Y así por los siglos de los siglos, el colonialismo, aun, no cesa.
Pero también es bueno que sepas, que en “el país de los blancos” cada vez son más las voces que salen a las calles gritando a los cuatro vientos : “Guerras, CIEs, Expolios y Fronteras…así se construye la riqueza europea”, que las personas muertas o desaparecidas en el mar “no son muertes, son asesinatos…” y que se van creando asociaciones de apoyo para defender los derechos de las personas migradas que van llegando a esta parte del mundo buscando un refugio y un lugar en el mundo.
Y quizá alivie tu dolor y tu tristeza saber que mujeres y hombres de distintos continentes incluidas gentes del “país de los blancos” exigen, cada vez con mayor determinación, que pare la barbarie, que se prohíba la venta y tráfico de armas, que el expolio de la riqueza a otros países sea considerado como “Crimen Económico contra la Humanidad”, que se recuperen las riquezas nacionales de los países empobrecidos…para que nadie tenga que abandonar su país para vivir una vida justa y digna. Necesito creer, madre de Camerún, que desde “el país de los blancos” van emergiendo nuevas formas civilizatorias que empujan a la actual Civilización Occidental-blanca en su caminar hacia el abismo.
Hace unos meses, también por casualidad, tuve la oportunidad de conocer algunas manifestaciones políticas de Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso asesinado junto a otros doce compañeros en 1987, hace ahora 34 años. Shankara supuso un soplo de esperanza para tu continente; denunció a Occidente y por eso le asesinaron.
Permíteme, madre de Camerún, que comparta contigo alguna de sus declaraciones en la Cumbre de los países miembros de la Organización para la Unidad Africana (OUA). Decía Sankhara “…Llaman provocación a las verdades que nosotros proclamamos, mientras que las mentiras que ellos cuentan se convierten en verdades absolutas. Nuestra lucha por la independencia y el bienestar de nuestros pueblos es tachada de insumisión, y el saqueo que ellos hacen de nuestras riquezas se llama obra civilizadora. Así escriben ellos la historia, y así se la aprende la mayor parte de la Humanidad…” “…No podemos pagar la deuda porque, al contrario, nos deben lo que las mayores riquezas nunca podrán pagar, esto es, la deuda de sangre…”
Hermosas y contundentes palabras que cuestionan las verdades oficiales y muestran las grandes mentiras y la hipocresía que durante siglos ha ido configurando una manera de ver e interpretar el mundo para así justificar la barbarie y el saqueo de los pueblos del Sur Global en beneficio del insaciable Occidente blanco.
Antes de despedirme de ti, madre desconocida de Camerún, quiero darte las gracias por tu carta que, casualmente, llegó a Euskal Herria, un pequeñito “país de los blancos” en el que nací. Su lectura me ha hecho recordar e indignarme, una vez más, por las muertes evitables de los siete jóvenes africanos que durante este año han perdido la vida atravesando el rio Bidasoa que cruza nuestro país, en su largo periplo hacia la opulenta Europa.
Hasta siempre madre de Camerún y confío en que tus preguntas hayan recibido respuesta.
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1 thought on “A una madre de Camerún…”
Hemendik , Iruñatik , AURRERA¡¡ Handi bat, oihukatzen dizuet. Eta nire jubilatu baten laguntza izanen duzue.ASKATASUNA, da eta izan da beti, nire 78 urteko HELBURUA, Askatasuna, Berdintasuna etaElkartasuna noski. Irakurri dut Kamerungo ama horren oiua eta zure ausnarketa. Egiak, ARGI eta Garbi.Ama horrentzat nire maitasuna. Hor Uzten dizuet nire helbidea eta nora eta nola bidaliko dizuedan nire arpidetza erranen didazute. Mila Esker Aunitz. Mikel San Román Romarategi