Los rocódromos municipales llevan ya siete meses cerrados con usuarios sin poder escalar y la plantilla sin trabajo. Este sábado habrá una manifestación en Gasteiz.

Una de las acciones para denunciar el cierre de rocódromos fue okupar simbólicamente el Centro Cívico Ariznabarra

Los rocódromos municipales de Gasteiz siguen cerrados y, salvo cambios drásticos, así seguirán. En enero conocíamos que los rocódromos municipales estarán cerrados hasta resolver los recursos del anterior pliego y la concejala de Cultura y Deporte del Ayuntamiento de Gasteiz, Estíbaliz Canto, afirmó que esperarán a que se resuelvan los recursos del último pliego antes de valorar si sacar uno nuevo o tomar otra decisión respecto a los rocódromos.

El 10 de enero, jueves, llegó la respuesta al sindicato ESK. El sindicato recibió la respuesta ante la impugnación de los pliegos de los rocódromos municipales. La impugnación que se realizó ha sido desestimada.

Por un lado, en la impugnación se cuestionaba que la decisión municipal de hacer dos lotes (control de instalaciones y cursos municipales) fuera algo viable técnicamente. La respuesta que ofrecen a los escaladores es que “el sindicato no está legitimado para cuestionar esa circunstancia por lo que no se puede entrar a valorar esa cuestión”, según apuntan fuentes de ESK a esta casa.

La explicación del Ayuntamiento para realizar esa división por lotes era que se intentaba favorecer que pudieran licitar muchas empresas. “La concejala ha fracasado en ese objetivo ya que no se ha presentado ninguna empresa para poder desarrollar la oferta de cursos municipales de escalada”, afirman desde el sindicato. Muchas ikastolas, por ejemplo, llevan desde septiembre 2018 sin poder ofrecer esa alternativa deportiva a su alumnado.

Pintadas en centro cívicos

Por otro lado, también se cuestionaba que las condiciones en las que se realizaba el pliego ponían en peligro el derecho de los trabajadores a su subrogación. “El pliego no incluía horas de trabajo suficientes para todas las personas que habían estado trabajando en las instalaciones hasta ahora”, denuncia el sindicato.

La respuesta que ofrecen a los escaladores es que esa cuestión excede de los puntos que el órgano ante quien se presenta la impugnación puede resolver. Sin embargo, ESK opina que la subrogación es una cuestión laboral y no tienen competencia para analizar esa cuestión.

Manifestación el sábado

Ante esta situación, trabajadores y usuarios han dicho “basta”. Aunque Gasteizko Eskalatzaileak Sutan lleva meses de protestas, esperan que este sábado día 16 sea un punto de inflexión.

Para ello, llaman a “toda la ciudadanía” a acudir a las 12:30 a la Plaza de la Virgen Blanca bajo el lema “¡A favor de los servicios públicos dignos, Gasteiz quiere escalar!”.

No habrá resolución administrativa

En lo que al pliego se refiere, ESK ha acatado la resolución administrativa y no va a presentar recurso judicial. “No nos interesa discutir sobre la legalidad de una licitación que ha quedado desierta -por tercera vez consecutiva- sino que nos interesa que el Ayuntamiento pueda trabajar en la implementación de una solución lo más rápida posible que permita la apertura de las instalaciones lo antes posible”, explican.

A pesar de ello, el sindicato afirma que “estará siempre por y para la defensa de los derechos de trabajadores y trabajadoras. Las instituciones, incluido el Ayuntamiento de Gasteiz, no deberían realizar pliegos que puedan suponer la merma de los derechos de plantillas que gestionan servicios municipales, ya que pueden provocar la precarización de las condiciones de trabajo, lo que puede generar problemas en la gestion de esos servicios municipales subcontratados y conflictividad laboral”.

Por otra parte, ESK considera que el Ayuntamiento tiene en su mano fijar las condiciones y es su responsabilidad hacerlo con sensatez y con lógica, siendo posible establecer unas clausulas sociales que respeten los derechos de la plantilla. “Si existe voluntad política y compromiso social es muy sencillo”.

Usuarios sin rocódromos; plantilla sin trabajo

La gestión de los rocódromos municipales de Gasteiz se adjudica periódicamente a empresas privadas. Sin embargo, en la última de estas licitaciones solo se presentó una empresa, la cooperativa Arabako Rokodromoen Teknikariak (A.R.T), que habría solicitado más dinero del que el Ayuntamiento destina habitualmente a este sector, con el objetivo de “mantener la calidad del servicio” ante la próxima apertura de un nuevo rocódromo en Salburua.

Como consecuencia de ello, la adjudicación quedaba desierta, es decir, no se adjudicó a ninguna empresa. Y, por ello, el consistorio decidió cerrar los rocódromos municipales en agosto, que llevan años prestando sus servicios en diferentes centros cívicos de la capital alavesa.

“Usuarios sin rocódromos. Plantilla sin trabajo”. Es el resultado de esta decisión, según los propios trabajadores. La plantilla consiste en cuatro socios cooperativistas (que también trabajan en los rocódromos) y cinco trabajadores por cuenta ajena que realizan tareas de refuerzo, ya sea a jornada completa durante todo el curso o jornadas parciales más puntuales. Por otro lado, en el buzón ciudadano del Ayuntamiento ha recibido múltiples quejas por parte de los usuarios durante todo el verano y comienzos de este curso.

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