Manoel Martínez, médico anestesista del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha comparecido ante de los medios de comunicación, junto a diferentes miembros del sindicato ESK, para dar a conocer más detalles sobre las irregularidades en la OPE de Osakidetza. A pesar de ser la primera vez que se presenta a una OPE, es uno de los profesionales que ha destapado las filtraciones. Ha querido contarlo todo.

Martínez lo tiene claro: “Sí, sí que ha merecido la pena. Creemos que no quedaba otra opción”. Este anestesista sacó la peor nota porque no quiso participar en este “paripé”. Llegó al examen y contestó solo la respuesta C, casualmente, la respuesta correcta que menos se repetía en el test. A pesar de ello, considera que lo más grave no es lo que hizo él, sino lo que pasó con el resto de profesionales: “Hubo gente que estudió y también saco un 0”, afirma.

Este médico teme represalias, al igual que sus dos compañeros que también destaparon irregularidades. “Pero van a tener muy complejo dejarnos sin trabajar. Somos unos privilegiados en un sector que no hay paro“. En ese sentido se sienten “protegidos”.

Denuncia que estas OPEs presentan “procesos selectivos y excluyentes”. Una vez dada la cara, considera que en el resto de categorías del hospital les “ignoran”. “¿Presiones directas? No, indiferencia y hostilidad sí”. Se definen como los “apestados”.

Pero, ¿por qué el resto de la gente no da la cara? “La respuesta es el miedo. Todos los trabajadores de cualquier hospital saben que hay irregularidades“. Martínez, sin embargo, se siente empujado a denunciar por el “compromiso cívico y ético”.

Continúan los testimonios anónimos

Según ha afirmado ESK, los testimonios anónimos para completar las denuncias en  19 categorías médicas siguen adelante. “Cada vez tenemos más datos que confirman las irregularidades. Hemos aumentado las sospechas, más allá de las especialidades médicas”.

Sin embargo, Osakidetza solo se ha centrado en cuatro de éstas: “Osakidetza está buscando un control de daños“. ESK considera que no investigan porque “son parte del sistema y tienen mucho que perder“.

Además, son conocedores de que hay quien no se atreve a dar la cara porque no conoce las consecuencias. “Hay quien ha recibido presiones directas: ordenes de mantened las bocas cerradas“.

“Osakidetza no se ha dignado a dirigirse a los sindicatos para comunicar los pasos que están dando”, denuncia ESK. Mientras tanto, el procedimiento de la Fiscalía sigue adelante: sigue haciéndose la investigación tal y como solicitaron los sindicatos.

A día de hoy, ESK exige otro modelo de OPE en Osakidetza: “Lo último que queremos es que Osakidetza acabe convirtiéndose en un Batzoki. Esperamos que Jon Darpón, consejero de Salud del Gobierno Vasco, busque cabezas de turco y que en el mejor de los casos repitan algún examen. No esperamos más. Nuestro objetivo es cambiar el modelo de OPE: un modelo claro y transparente“.

 

 

 

 

 

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