“Porque fueron somos, porque somos serán” dice una frase muy popular en Euskal Herria. Un frase que entonamos una y otra vez, repetitivamente, con orgullo, con fuerza, sin cansarnos. La entonamos cuando nos acordamos de nuestros gudaris y las puñeteras cunetas, cuando recordamos la labor de los euskaltzales montando las primeras ikastolas de manera casi clandestina, cuando reconocemos en nuestras abuelas y madres un impulso feminista que muchas de ellas ni siquiera saben que transmiten, cuando recorremos nuestros montes y llanadas respirando el aire puro, cuando miramos atrás y solo vemos lucha, dignidad y coraje en esta pequeña parcelita del mundo a la que llamamos Euskal Herria.

La historia, nuestra historia, es tozuda. No descansa. Y cada 3 de marzo viene a tocarnos la puerta, a recordarnos lo que sucedió. A decirnos que no olvidemos, que aún no se ha hecho justicia, que no hay reparación para las víctimas de aquel fatídico día. Pero también nos toca la puerta para recordarnos que lo conseguido por la clase trabajadora en aquellos meses, con huelgas y diferentes dinámicas fue histórico, ejemplar.

Porque fueron somos!!  Fueron trabajadores, padres, hermanos, activistas, políticos, luchadores.

Porque fueron somos!!  Fueron trabajadoras, madres, hijas, militantes, políticas, luchadoras.

Durante 40 años hemos visto imágenes de aquellos días, hemos honrado a los muertos y alabado a los trabajadores. Todo en masculino. Este año toca hacerlo en femenino. Y no es casualidad. La labor que el movimiento feminista, en Euskal Herria, pero a nivel mundial también, viene desarrollando en los últimos años ha hecho avanzar nuestra sociedad en muchas cosas. Entre otras, en intentar dar luz, imagen y voz a las mujeres protagonistas de la historia reciente de nuestro país.

Porque detrás de un hombre siempre, siempre hay un montón de grandísimas mujeres.

Solo que nunca salen en las fotos, ni en los libros de historia, ni en los relatos, ni en películas… las hemos escondido, invisibilizado, relegado a la segunda fila… pero las cosas empiezan a cambiar.

La lucha de la clase trabajadora y la lucha del movimiento feminista no son esferas separadas, inconexas. Quienes queremos otra Euskal Herria, más libre y socialista entendemos que las dos van unidas. Nos explota el poderoso, porque es rico y porque es hombre (entre otras cosas, porque también es blanco, occidental y algún que otro etcétera).

Las dos luchas buscan un nuevo futuro, de justicia social, de igualdad en todos los sentidos, de libertad plena… para todos… y sobre todo, para todas!!

Este 3 de marzo saldremos a la calle porque somos las hijas de las obreras que nunca pudisteis matar y el 8 de marzo saldremos a la calle, ¿sabéis porqué?, porque somos las hijas de las obreras que nunca pudisteis matar. Sí, somos nosotras, las mismas, quienes reivindicamos poder decidir sobre nuestra vida, nuestro cuerpo y nuestro futuro. En Euskal Herria algo se está moviendo, no queremos que nos gobiernen otros, queremos decidir nosotras, aquí… porque la lucha por el derecho a decidir no sólo va unido a la independencia de un territorio, es mucho más que eso. Sigamos luchando para decidir aquí, en Euskal Herria, sobre nuestra vida, nuestro cuerpo y nuestro futuro. Sobre todo.

Porque si nosotras somos, las nuevas generaciones serán.

Me despido con el recuerdo a las de siempre: DENAK ETXERA ETA MUXU BANA!

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