Este 8 de marzo, desde el movimiento feminista de Euskal Herria llamamos a las mujeres* a unirse al grito de NOSOTRAS PARAMOS para hacer en ese día una huelga de empleo, de estudiantes, de cuidado y de consumo. Y ¿por qué de consumo? porque la violencia machista existe y subsiste de muchas maneras. Y una de ellas se basa en la influencia de los modelos tradicionales de producción y consumo, donde el sistema heteropatriarcal se configura como fundamental a la hora de afianzar las violencias machistas en el consumo convencional. Nos encontramos con dos engranajes que se retroalimentan y necesitan: El sistema capitalista obtiene el máximo beneficio a costa de la explotación de las personas, sobre todo mujeres, y los recursos medioambientales y encuentra en el sistema heteropatriarcal un aliado para justificar y legitimar las desigualdades de género dentro de su estructura. Y es que mantener y perpetuar la posición de subordinación de las mujeres, le garantiza importantes beneficios:

– El trabajo doméstico y de cuidados que las mujeres realizamos de forma gratuita: el hecho de que estas tareas se encuentren invisibilizadas, no valoradas y consideradas connaturales a nosotras, garantiza el mantenimiento del sistema capitalista.

– La cosificación de las mujeres, el amor romántico, nos convierte en elementos maleables, susceptibles de ver en la compra de productos una manera de conseguir un mismo modelo de seguridad, amor, pareja o belleza.

Este generar violencias machistas a través del consumo, principalmente a través de la publicidad, genera un imaginario de naturalización de la desigualdad y de justificación de las violencias más estructurales y simbólicas, así como de las directas, generando el contexto ideal para perpetuarlo. Así, las violencias machistas en el consumo capitalista son instrumentos del sistema heteropatriarcal capitalista para ejercer el control sobre las mujeres.

Por eso nos sobran los motivos para PARARNOS: no queremos pagar más que los hombres por un mismo producto porque lo pinten de color rosa. No aceptamos un 21% de IVA sobre productos de primera necesidad para nuestra salud, no podemos seguir aceptando una publicidad que perpetúa los estereotipos de género. Por eso proponemos parar de consumir, parar los mercados de nuestros barrios y pueblos, no habrá fruteras, carniceras, pescaderas, no habrá consumidoras, queremos parar ciudades y pueblos. Este 8 de marzo, y siempre, evita el consumo en comercios donde las mujeres se encuentren en malas condiciones laborales y vitales. Infórmate sobre el origen y proceso de producción de los productos para no consumir los que explotan a otras mujeres y pueblos. Usa la bicicleta y muévete a pie para llegar a las movilizaciones. Reduce el uso de los aparatos electrónicos y silencia la radio y la televisión. Que no te impongan lo que ver y escuchar. Este 8 de marzo, y siempre, no consumas violencias contra las mujeres.

SETEM Hego Haizea

*Utilizamos la categoría ‘mujer’, ya que es válida para la articulación política de cara a la huelga feminista del 8 de marzo, aunque, por encima del sistema binario de género, nos reconocemos diversas en nuestros cuerpos, trayectorias, vivencias, capacidades e identidades (bolleras, trans…)

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