SerialK | “El arte de la resistencia”- The Handmaid’s tale | Guillermo Paniagua

SerialK | “El arte de la resistencia”- The Handmaid’s tale | Guillermo Paniagua

 

Si alguien se propusiera impulsar la extinción de la humanidad no le haría falta dotarse de una batería de meteoritos, convocar a iracundas divinidades ni movilizar un destacamento alienígena. No, los homo sapiens sapiens nos extinguiremos solitos, solitas sin la ayuda de nadie ni de nada y lo haremos menos por nuestra descomunal capacidad de crear poder destructor que por nuestra descomunal capacidad de olvidar o renegar de nuestra condición de frágiles súbditos del reino animal. Ironía donde las haya, la única especie que tiene la capacidad de reconocerse como tal se empeña en no hacerlo por un uso inapropiado -soberbio y desbocado- de este kit casero de luces largas y pequeño retrovisor existencial que llevamos desde siempre en la mochila y que llamamos conciencia.

Engreídos por haber sido dotados de este tesoro cuya localización sigue burlando las pericias filosóficas y neurológicas de filibusteros acreditados, suerte de garra invisible y tentacular capaz de mover y remover objetos alejados en el tiempo y en el espacio, gónada que almacena y secreta redes de significados que llamamos Cultura, los seres humanos seguimos tozudamente convencidos de que los únicos animales que frecuentamos son los que nos dejan pelos domesticados en el sofá, los que nos alegran salvajemente los paseos montesinos o los documentales domingueros y los que, según la cocción, terminan dificultando nuestra digestión. Hasta para los más realistas – para los que al menos vislumbran que nuestra estadía en el planeta puede ser, como la de cualquier especie, efímera- nuestra extinción no es sinónimo de ejercicio de humildad terrenal sino que se proyecta como la culminación explosiva del relato épico de nuestra todopoderosa inteligencia nuclear. Ante semejante e insoportable delirio de grandeza, The Handmaid’s tale, adaptación serial de la novela escrita por Margaret Atwood en 1985, nos recuerda que lo más probable es que el fin del fin sea más bien el de la soledad de una especie que, poco a poco, por los efectos colaterales de su insistencia prometeica en dominar un frágil medioambiente del que no se siente parte, se ha vuelto ni más ni menos que estéril.

Con esta primera tesis, baño de humilde naturalismo antropológico y de sensato ecologismo radical, The Handmaid’s tale no se limita a identificar un nudo gordiano para la teoría política emancipadora sino que se encarga de desovillarlo a lo largo de su primera temporada desvelando otras tres reflexiones no menos importantes. Por un lado, esta gran serie nos recuerda que si bien esta condición tan fundamental en la existencia y desarrollo de nuestras comunidades humanas, y por lo tanto premisa ineludible en la evaluación de sus limitaciones y potencialidades, parece ajena a la gran mayoría es en la exacta medida en que la élite económica y política nos la ha arrebatado. Grandes expropiadores de bienes y significados, de recursos naturales y retóricos, de medios de producción y de reproducción, los sectores dominantes saben perfectamente que en última instancia es en nuestra condición de animales habladores y trabajadores, y más específicamente en su control, en donde se juega la partida. Una minoría poderosa que, desde esta premisa y cuando lo considera necesario, no duda en liquidar como lo hace en la República de Gilead -la teocracia dictatorial establecida en el territorio que actualmente ocupan los Estados Unidos y en la que se desarrolla esta historia- cualquier atisbo de derechos sociales, civiles y políticos. y controlar mediante el terror y la coacción directa la fuente de todos sus problemas a la vez que la solución a todos ellos: nuestros cuerpos.

 

Cuerpos ahorcados o deportados, renombrados y desmembrados; cuerpos cuya elasticidad como dispositivos materiales de construcción de subjetividades les convierte en el soporte predilecto para el ejercicio del poder disciplinario en su afán de cambiarlo todo para asegurarse de que todo siga igual. Cuerpos que esta serie nos enseña deambulando bajo una paz de cementerios retratada en planos largos de exteriores perversamente encuadrados, en planos generales asépticos con una fotografía que recoge un cotidiano sofocante de colores lavados sin chispa cromática que no sea la del rojo escarlata y saturado de los cuerpos uniformados de unas mujeres, las “Criadas”, grupo del que The Handmaid’s tale nos cuenta la historia. Mujeres que al mantenerse fértiles pese a la esterilidad dominante se han visto forzadas a integrar una hermandad compuesta por unas pocas elegidas cuyo fin es el de entregarse cuerpo y alma para asegurar descendencia al amo de turno. “Criadas”, un destino entre otros, como el de las lesbianas mutiladas o ejecutadas por su “traición al género” y por ejercer una sexualidad no reproductiva; el de las “Marthas”, trabajadoras domésticas que a falta de poder asegurar la reproducción biológica de la clase dominante aseguran su reproducción social, y finalmente el de las mujeres de los Comandantes, las “Esposas”, y el de las adoctrinadoras, las “Tías”, de crueldad proporcional a su nivel de alienación, encarnación de la dosis de cipayismo necesaria al blindaje de cualquier sistema de dominación. Y es que, tercera y central reflexión de este relato serial, cuando la dominación se intensifica es el heteropatriarcado el primero en trasladar de las cavernas a las calles sus pertenencias más preciadas y en esmerarse a dejarlas todas atadas y bien atadas.

En un impresionante retrato visual de esa pestilencia cavernícola The Handmaid’s tale se adentra en la brutalidad que padecen las mujeres supervivientes de Gilead centrándose en la historia de la Criada Offred (en castellano, “DeFred”), nombre impuesto a la joven protagonista June, magistralmente interpretada por Elisabeth Moss, y que traduce literalmente su nueva condición de esclava reproductiva propiedad privada del Comandante Fred Waterford. De identidad y cuerpo expropiado -un robo que se instituye no solamente como pilar narrativo de esta historia distópica sino también como lo demuestra impecablemente Silvia Federicci en su obra Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria como pilar sociopolítico de otra historia llamada Capitalismo- June se desliza silencio y laboriosamente en la gelatina translúcida de unos interiores petrificados en tiempos coloniales y puritanos- la casa de su amo- suerte de bodegón o, mejor dicho, de naturaleza muerta donde la familia que la posee espera tensamente que el milagro de la vida ocurra. Serán las vibraciones sísmicas aunque retenidas de la cara de June retratadas en unos magníficos primeros planos de clara inspiración bergmaniana o antonioniana, junto a una voz en off que adquiere en este contexto asfixiante inauditas cuotas de contrapoder libertario las encargadas de confirmar el paso del tiempo a la espera del ritual de violación de rigor. La llamada “Ceremonia” que unos espeluznantes planos cenitales filman recordando que -como lo hacen los saludos o muletillas oratorias seudosocializantes que salpican los pocos diálogos existentes- todo lo que acontece en Gilead se hace bajo un ojo (“Under his eye”), el de Dios, el de los espías omnipresentes y, inevitablemente, bajo el de la cámara cinematográfica. Este órgano artificial que la directora Reed Morano maneja con elegancia visceral auscultando las vivencias del cuerpo de una mujer mediante unos planos cuyo tamaño, ángulo y contenido -como la poco usual escenificación de una braga con sangre menstrual- desmontan, como preconizaba la fundadora de los estudios feministas sobre el cine Laura Mulvey, la hegemonía de la “mirada masculina” (“male gaze”) en los relatos cinematográficos. Una mirada, como todas, política y politizante que nos permite zambullirnos en en esta ficción serial para, si hacemos buen uso de ella, lograr mantenernos a flote en nuestra propia y tempestiva realidad.

 

Una realidad que esta serie nos invita a escudriñar y no precisamente aludiendo a las fechorías fascistas del ISIS o a las de algún sátrapa exotizado sino a las propias canalladas que se evidencian en la actual desacomplejada ofensiva machista, racista y neoliberal minuciosamente regada en muchos países del capitalismo industrializado por el más rancio colonialismo e integrismo católico. Una realidad, la nuestra, donde los vientres y los valores se alquilan, donde los cuerpos y los derechos se violan, infame despropósito que no ha nacido de un día para el otro y cuyo estado latente y soterrado no se ve, sin embargo, del todo reflejado, salvo en los momentos previos a la inminente instauración de la República Gilead, en los flashback un tanto idealizados de la vida anterior de las protagonistas de esta ficción. Aspecto nada desdeñable ya que al fin y al cabo lo que diferencia los grandes relatos distópicos de los insufribles engendros del género post-apocalíptico es el esmero de los primeros en evitar la proclividad de los segundos a apuntalar una posición conservadora y conformista dispuesta a condenar un futuro potencial con tal de salvar su presente actual. Pero quizás, pensándolo bien, los que pecamos de ingenuos somos nosotros y en verdad el hecho de no detenerse en las tendencias preexistentes en las que se abreva el fascismo es justamente por una lúcida apuesta del guión que se hace cargo provocativamente de equiparar cegueras compartidas, las nuestras y las de las protagonistas, ante el acecho de la realidad.

En cualquier caso, lo que sí hace y muy bien esta serie, cuarta y última tesis que queremos aquí destacar, es la identificación de otras tendencias también soterradas, contradictorias y violentas: las condiciones en las que se fragua toda Resistencia. Exasperadamente lenta, difícil y dolorosa en su gestación tanto en el guión como en nuestras historias de vida, la Resistencia se construye muchas veces, como lo analiza James Scott en su gran libro Los dominados y el arte de la resistencia, desde pequeños actos silenciosos, discretos, artesanales, desde prácticas cotidianas alejadas de las grandes declamaciones tribuneras pero que asumiendo paulatinamente su carácter compartido y colectivo crean las condiciones políticas para que algún día aquellas -las proclamas- se puedan dar sin adolecer de falta de contenido ni de público. Así es como seguiremos paso a paso a la protagonista en su viaje iniciático en territorio revolucionario cuyas escalas se darán a veces bajo la forma de una breve conversación o intercambio de mirada con otra Criada, a veces como una digna y silenciosa condescendencia para con el Comandante en una partida de scrabble y otras mediante una gesta orgásmica clandestina. Escalas espeleológicas en las grietas del sistema.

En síntesis, si The Handmaid’s tale nos ofrece el magistral retrato de la historia de una mujer ante la dificultad de la Resistencia es para señalar a las mujeres como parteras de la Historia y vanguardia de la Revolución.

Mujeres en la ciencia | De los susurros de los elefantes a la investigación de la dislexia

Mujeres en la ciencia | De los susurros de los elefantes a la investigación de la dislexia

Hablamos de nuevo con Marta Macho-Standler.

 Ella es matemática. Profesora de Topología en la UPV.  Aparte de sus trabajos e investigaciones es responsable (junto con Juan Ignacio Pérez) de la Cátedra de Cultura Científica. http://culturacientifica.com/catedra-de-cultura-cientifica/   y del blog que se mantiene desde esta Cátedra sobre mujeres en la  ciencia http://mujeresconciencia.com/mujeres-con-ciencia/

 

Temas seleccionados para hoy: 

1) Sobre la científica que estudia la enfermedad de Huntington

https://mujeresconciencia.com/2017/10/17/localizando-a-huntington/

2) El susurro de los elefantes

https://mujeresconciencia.com/2017/10/04/barritando-y-susurrando/

3) Una científica (disléxica) luchando contra la dislexia

https://mujeresconciencia.com/2017/11/08/luz-rello-me-han-llegado-a-ofrecer-mucho-dinero-por-la-patente-de-dytective-pero-he-decidido-no-venderla-para-que-sea-un-servicio-gratuito/

4) La historia de una astrónoma amateur

https://mujeresconciencia.com/2017/11/02/misako-koyama-la-astronoma-amateur-acabo-siendo-la-observadora-solar-mas-importante-la-historia/

5) Estudios sobre la poco presencia gráfica de científicas en fotos de prensa

https://mujeresconciencia.com/2017/10/18/marti-dominguez-las-mujeres-ciencia-estan-infrarrepresentadas-la-fotografia-prensa-espana/

6) La informática siempre ha sido femenina: las chicas del ENCIA

https://mujeresconciencia.com/2017/09/29/las-chicas-del-eniac-1946-1955/

Os dejamos con la charla mantenida con Marta. Que os aproveche.

Entzun
Continúa la iniciativa itinerante “Lan duina, bizi duina” del sindicato LAB

Continúa la iniciativa itinerante “Lan duina, bizi duina” del sindicato LAB

El sindicato LAB reivindica con estas actividades condiciones dignas para la clase trabajadora y denuncia la precariedad laboral. Comenzó el 16 de octubre y continuará recorriendo pueblo a pueblo hasta el 6 de diciembre.

Hablamos de la iniciativa con Intxa, miembro de LAB.

Entzun
Antonio Escalante (Gasteizkoak): “Denunciar nuestra colaboración activa en la producción militar y en el mercadeo que las posibilita, porque estas guerras son muy nuestras”

Antonio Escalante (Gasteizkoak): “Denunciar nuestra colaboración activa en la producción militar y en el mercadeo que las posibilita, porque estas guerras son muy nuestras”

Antonio Escalante nos acerca a la industria armamentística vasca. Cerca de 100 empresas dedicadas al negocio militar siguen facturando millones, para ellas no hay crisis. En Hego Euskal Herria existen varios miles de trabajadores y trabajadoras que se dedican a fabricar armamento, sector del que casi 3/4 partes de su producción se dedican a la exportación también a países en conflicto como Arabia Saudí, Turquía, Israel o Egipto. Hablamos acerca de las conexiones con la UPV y la facilitación de éstos espacios a las personas que se dedican a estos negocios. Los distintos tipos de implicación entre la universidad y la industria militar. Los contenedores que transportan armas salen del puerto de Bilbao, pero las persona no pueden moverse en busca de una vida digna.”Esas guerras que están pasando allí tienen su orígen aquí”.

Entzun
Sorgin Gaua, XIV edición del Festival anticomercial de Zizur

Sorgin Gaua, XIV edición del Festival anticomercial de Zizur

Sorgin Gaua festival anticomercial con el objetivo de hacer contracultura. Se trata de recuperar esa contracultura y visibilizar grupos y expresiones culturales que están a la sombra de este conglomerado mercantilista en torno a la cultura “combativa” que no encuentran espacio en estos circuitos comerciales ya asentados. Festival que tendrá lugar del viernes 17 de noviembre al 18 de Noviembre en Zizur. Mesa redonda, feria abierta de distribuidoras, grupos de música y artesanas, conciertos,…

Entzun
Prestaciones sociales | Profesionales autónomas/os y RGI

Prestaciones sociales | Profesionales autónomas/os y RGI

Como cada 15 días en Suelta la Olla, hoy hemos contado con la colaboración de Iñaki Uribarri, economista de Argilan-ESK. En la sección de hoy hemos tratado el tema de los y las trabajadoras por cuenta ajena, es decir, las que están en el régimen de autónomas/os. Y es que Iñaki nos ha aclarado los requisitos y obligaciones, que según Lanbide, deben cumplir las personas autónomas. Para ampliar la información, recordamos que en la parte superior de este apartado se da la información sobre las diversas asesorías que tratan el tema de las prestaciones sociales.

 

Entzun
Txiki Muñoz (ELA): “EAJk politika neoliberalak egiten ditu, PSE eta PPrekin adostuta eta herritarren gehiengoaren aurka”

Txiki Muñoz (ELA): “EAJk politika neoliberalak egiten ditu, PSE eta PPrekin adostuta eta herritarren gehiengoaren aurka”

Joan den astean egin zuen ELA sindikatuak Gernikako Estatutuaren heriotza egiaztatu zueneko ekitaldiaren 20. urteurrena gogora ekartzeko ekitaldia: orain dela 20 urte, Gernikan egindako ekitaldi batean, Gernikako Estatutua eta, beraz, egungo markoa agorturik zeudela esan zuen, abertzaleen arteko elkarlana ekarriko zuen ziklo bat irekitzeko.

Urteurren horri buruz hitz egin du ARABA HIZPIDEk Txiki Muñoz ELAko idazkari nagusiarekin, baina baita Kataluniako egoeraz, EAJrekiko harremanez eta borroka sindikalaren balioaz ere.

Entzun
Unai Viana (Arabako Gazte Euskaltzaleon Topaketa): “Gazteek gazteentzat egindako topaketak antolatu ditugu eta harro gaude egindako pausoez”

Unai Viana (Arabako Gazte Euskaltzaleon Topaketa): “Gazteek gazteentzat egindako topaketak antolatu ditugu eta harro gaude egindako pausoez”

Arabar Gazte Euskaltzaleon II. Topaketa egingo dute datorren larunbatean Gasteizen. Aurreko edizioan oinarrituta, esperientziak elkartrukatzea eta elkar ezagutzea ipini dute helburu Arabako lurralde ezberdinetako gazteek. Unai Viana antolakuntzako kidearekin hitz egin du ARABA HIZPIDEk.

Informazio gehiago, artikulu honetan.

Entzun
Cuba | Medidas migratorias y retrocesos en las relaciones entre Cuba y  EEUU

Cuba | Medidas migratorias y retrocesos en las relaciones entre Cuba y EEUU

Hoy en nuestra corresponsalía internacional nos acercamos de la mano de Joxemi Arrugaeta a la actualidad de Cuba. Muchos son los últimos acontecimientos que estan transcurriendo, desde los últimos ciclones que de nuevo han golpeado al país y que han influido en la estabilidad económica del país. No hay que olvidar tampoco el último retroceso en las relaciones entre Cuba y EEUU. Y por último también comentaremos con Joxemi Arrugaeta las últimas medidades migratorias para los cubanos.

Entzun
Garazi Arrula: “Txunditu egiten nau batzuetan zer urrun gauden elkarrengandik; hurbilekoekin ere zenbat gauza isiltzen diren; zer oker gauden segurutzat ditugun bestearen kontuez”

Garazi Arrula: “Txunditu egiten nau batzuetan zer urrun gauden elkarrengandik; hurbilekoekin ere zenbat gauza isiltzen diren; zer oker gauden segurutzat ditugun bestearen kontuez”

Garazi Arrula Ruizek (Tafalla, 1987) itzulpengintza eta interpretazioa lizentzia ikasi zuen eta orain tesia egiten ari da autoitzulpenaren arloan. Haurrentzako eta helduentzako zenbait literatura lan ekarri ditu euskarara; besteak beste, Walter Benjamin, Anaïs Nin eta Amélie Nothomben obra bana. “Gu orduko hauek” du lehen liburua. Mikel Soto Txalapartako editorea berarekin solastu da.

Argazkia: Zaloa Fuertes

Gerta liteke norbaitek pentsatzea itzulpengintzatik sorkuntzara pasatzen zarela baina aspalditik idazten duzu zuk edo, hobeto esanda, sekulan ez diozu utzi idazteari, ezta? Hala ere, zer dela eta animatu zara orain ipuin-liburu hau argitaratzera?

gu-orduko-hauekUste dut oreka kontua dela: nire balantzan, gehiago pisatzen zuen ipuinak tiradera batean gordetzen segitzeak; beraz, duela lauzpabost urte erabaki nuen ordutik aurrera idazten nituenak argitaratzeko izanen zirela. Eperik gabe, eta usteltzen utzi gabe. Liburuan bildutakoak baino gehiago dira ordutik idatzitakoak; hautaketa egin, eta hau atera da.

Jon Jimenez lankidearekin hizketan komentatzen nuen sentsazioa nuela ipuin-liburu honek kolore berri batzuk ekartzen zizkiola euskal literaturari. Beharbada handiusteegia izateagatik ez zaizu baieztapena gustatuko, baina zure jaioterria den Tafalla osatzen duten eta Tafalla bera diren kolore guzti horiek indar
handiz daude zenbait ipuinetan. Alegia, besteak zioenez, «si canta Tafalla, canta Euskal Herria»…

Arrazoi duzu, ez zait baieztapena gehiegi gustatu, kar, kar. Tafalla badago ipuinetan; nahita, noski, eta hala ere aunitz hausnartu gabekoa da. Ez dago inolako kolorerik ekartzeko saiakerarik, behintzat.

Gizakion arteko distantzia, inkomunikazioa, zure ipuinen gai nagusietako bat dela esango nuke. Hori dago, maila handi batean, liburuari izenburua ematen dion «Gu orduko hauek» ipuinaren oinarrian, ezta?

untitledAsmoa hori zen, bai. Txunditu egiten nau batzuetan zer urrun gauden elkarrengandik; hurbilekoekin ere zenbat gauza isiltzen diren; zer oker gauden segurutzat ditugun bestearen kontuez. Besteengandik gordetzen ditugun gauza horiek behar ditugu bizitzeko, akaso.

Asko gustatzen zait gizakion baitan gertatzen diren barne-prozesuak edo sentimenduak ekintza bilakatzeko egiten duten bidaia kontatzeko duzun modua. Pertsonak azaltzeko edo ulertzeko idazten duzu?

Ez, ez da halakorik. Ez dakit asmo batekin idazten dudan. Izatekotan, ez ahazteko idazten dut; ezagutzen nautenek badakite zer memoria txarra dudan.

Hainbat ipuinek badute, nolabait esateko, ukitu fantastiko bat edo, fantastikoa baino «magikoa». Garai bateko Hegoamerikako errealismo magikoa etorri zait burura, batez ere «Belar txarrak» baina baita ere «Abian» ipuinak irakurritakoan. Julio Cortazarrek fantastikoari buruzko bere nozioa errealismotik gehiegi aldentzen ez zela zioen, zurea?

Fantastikoa da errealitatea. Orain Katalunian gertatzen ari dena ez da fantastikoa? Ipuinetan kontatzen dudana ez zait iruditzen denik polizia harripean boto-paperak bilatzen ibiltzea baino fantastikoagoa.

Hala ere, zabar esanda, “gizarte gaiak” ere jorratu dituzu ipuinotan: herri harresiak, arrazismoa… Zure ipuinetan gai horiek, nolabait esateko, dekoratua dira ala jomuga?

untitledOso garrantzia gutxi ematen zaio dekoratuari. Guztia alda dezake dekoratuak. Gela huts baten erdian harri bat jarriz gero, hamaika galdera sortzen dira. Harria beharrean elefantea jarriz gero, zer esanik ez. Pertsonaiak harriarekin tupust egin dezake, bere buruaz beste, edo harria ikusi ere ez du ikusiko. Dekoratua deskribapenean baizik azaldu ez arren, egon badago.

Zergatik eman diozu liburuari “Gu orduko hauek” ipuinaren izena?

Gu pluraleko lehen pertsona da. Norbera parte den kolektiboa adierazten du, beraz. Atxikimendu sentimendu bat, eta, aldi berean, multzo horretan ez daudenekiko diferentzia. Orduko-k distantzia dakar gogora, iragan den garaia; denborazko distantzia, nahitaez fisikoa, lekuzkoa ere badena. Hauek, berriz, erakusle hurbilena da; ingurukoak adierazten ditu, nahiz eta norbera ez den zaku horretako parte. Hirurak elkarrekin jarriz gero, multzo bakarrean, iruditzen zait bereizketa horiek guztiak apurtzen eta era berean ikusgarri egiten direla.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies